Mostrando entradas con la etiqueta Ptolomeo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ptolomeo. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de diciembre de 2009

Islam y Ciencia

Despues de la caída del imperio Griego, la ciencia no avanzó con los romanos, pues ellos estaban poco interesados en ciencia y más interesados en guerras y conquistas.

Sin embargo, fueron los musulmanes quienes tomaron la ciencia griega, y junto con los conocimientos de la India y de China, lograron avanzar la ciencia en nuevas direcciones. 

Es gracias al Islam, que Occidente alcanza el Renacimiento, basándose en las traducciones del árabe al latín, hechas por la escuela de Toledo, y otros traductores, entre los siglos XI y XIII.

Enumeremos algunas contribuciones notables de la ciencia islámica:

Astronomía

 El calendario solar más preciso, superior al Juliano, es el Jalali, desarrollado bajo la supervisión de Omar Khayyam.

El libro Almagest de Tolomeo, tiene un nombre en árabe ("El Gran Libro"), y menciona estrellas con sus nombres árabes: Algol, Deneb, Betelgeuse, Rigel, Aldebaran. Otras palabras de origen árabe que se usan todavía en astronomía son: zenith, nadir, Aledo, azimuth. 

 
Las tablas astronómicas de la escuela de Toledo, traducidas por Gerardo de Cremona, fueron usadas por Copérnico, Tycho Brahe, y Kepler.

Otros instrumentos de origen árabe fueron el cuadrante y el astrolabe, que hicieron avanzar, no solo la astronomía, sino también la navegación, y contribuyeron luego a la era de exploración de los europeos. 

Geografía

 Geógrafos árabes de renombre fueron Ibn Khaldun e Ibn Batuta. Al-Idrisi fue un investigador musulmán que trabajó para la corte de Sicilia, y produjo mapas precisos de continentes, incluyendo ríos, montañas, y ciudades famosas. Al-Muqaddasi fue el primer geógrafo que produjo mapas en color.

Humanidades

Al-Zaytuna, en Tunisia, y Al-Azhar, en Cairo, son universidades islámicas con historia que se remonta a más de 1000 años, y son las más antiguas universidades del mundo. Sirvieron de modelos a otras universidades europeas tales como Bologna, Heidelberg, y la Sorbona. 

 Los investigadores musulmanes estudiaron a las civilizaciones antiguas, desde Grecia y Roma hasta China e India. Los trabajos de Aristóteles, Tolomeo, Euclides, entre otros, fueron traducidos al árabe.

Dice el historiador y filósofo Charles Freeman, autor de "The Closing of the Western Mind", "los Arabes valoraron los logros intelectuales de los Griegos, sin dejarse anonadar por ellos, y usaron evidencia empírica y razón para hacer avanzar el conocimiento aún más".

Ibn Rushd, conocido como Averroes, fue un árabe de Al-Andalus, quien tradujo y comentó los escritos de Aristóteles sobre física y filosofía. Se le conoce por sus extensos comentarios sobre el "Organon", los seis tratados de la lógica aristotélica.

Matemáticas


Los matemáticos musulmanes dominaron la geometría, y las artes gráficas. Al-Biruni, también experto en historia natural, geología y mineralogía, estableció la geometría como una rama distinta de las matemáticas. 

 Los musulmanes sintetizaron el símbolo del cero y el sistema decimal, base 10, usados en la India. La palabra "cifra", viene del árabe "sifr". Adicionalmente, ellos inventaron el concepto de variable para una cantidad desconocida.

El primer gran matemático musulmán fue Al-Khawarizmi, quien inventó el álgebra (al-Jabr). Otros desarrollaron su trabajo, en especial, Omar Khayyam. El trabajo de Al-Khawarizmi, traducido al latín, trajo los numerales árabes, junto con las matemáticas, a Europa, vía España. La palabra "algoritmo" se deriva de su nombre. 

 
Los avances en astronomía, geografía y matemáticas fueron motivados por resolver problemas de la escritura islámica: El álgebra, se usó para resolver problemas de la ley islámica sobre herencia, y los desarrollos en astronomía, geografía, geometría esférica, y trigonometría esférica, fueron motivados por la necesidad de determinar la dirección de la Qibla, las horas de las horaciones, Salah, y las fechas del calendario Islámico.

Medicina


Ibn Sina, conocido en Occidente como Avicena, fue el más grande médico de la era moderna. Su libro, Al-Qanun fi al-Tibb ("El Canon de Medicina"), fue el texto standard en Europa, por más de 700 años. 

Puesto que su religión no lo prohibe, los investigadores musulmanes estudiaron anatomía y fisiología sobre cadáveres, y les ayudó a entender el funcionamiento del cuerpo humano. Ese conocimiento empírico ayudó a desarrollar el campo de la cirugía rápidamente.


 Al-Razi fue un médico famoso de la edad media. Enfatizó observación y medicina clínica, y sus diagnósticos tenían fama. Escribió un tratado de higiene para hospitales. Kahaf Abul-Qasim Al-Zahrawi fue un cirujano famoso del siglo XI conocido por su trabajo, "Método de Medicina" (Kitab al-Tasrif).


El libro "Kitab al-Shifa" ("Libro de Curaciones") de Ibn Sina fue una gran contribución en farmacología. 

 Toda ciudad grande del mundo islámico tenía un buen número de hospitales excelentes, algunos de los cuales se utilizaban para enseñar, y algunos de ellos fueron especializados en enfermedades particulares, incluyendo problemas mentales y emosionales.

Los Otomanes construyeron bastantes hospitales donde se practicaba con un alto nivel de higiene.

La sección de referencias que sigue a continuación, menciona algunos libros que desarrollan estos temas más a fondo.

Referencias:

"Islam y Ciencia", tema en la wikipedia
Omar Khayyam, en la wikipedia
"Science and Islam: A History", Ehsan Masood (libro en Amazon)
"How Islam Created the Modern World", Mark Graham (libro en Amazon)
"Islamic Science and the Making of European Rennaissance", George Saliba (libro en Amazon)
"Lost History: The Enduring Legacy of Muslim Scientists, Thinkers, and Artists", Michael H Morgan (libro en Amazon)
"The House of Wisdom: How the Arabs Transformed Western Civilization", Jonathan Lyons (libro en Amazon)

martes, 28 de julio de 2009

Galileo y el Telescopio

El florenciano Galileo Galilei entra a la universidad de Pisa a estudiar medicina, a la edad de 17 años. Poco después, a los 19, estudia la geometría de Euclides, por medio del profesor Ostilio Ricci, matemático de la corte del Gran Duque de Florencia. De Euclides, pasa a estudiar a Arquímedes, el gran matemático griego, famoso por sus estudios de cuerpos sumergidos en el agua. Galileo empieza descubrir el poder del razonamiento matemático, y lo impresiona tanto, que abandona la medicina, y empieza a describir los fenómenos de la naturaleza, junto con los resultados de sus experimentos, en el lenguaje riguroso de las matemáticas: nace así un gran hombre de la ciencia. 


Galileo fue un gran profesor, enseñando y explicando sus experimentos, tanto a sus estudiantes, como a la gente común que venía desde muy lejos a escucharlo.

Las ideas predominantes en la época estaban basadas en la filosofía de Aristóteles, y eran lo único que se enseñaba en la universidad, el conocimiento de hace 18 siglos, traducido al Latín desde el Arabe en los siglos 12 y 13 (escuela de Toledo). Entre otras cosas, se creía que el sol y las estrellas eran inmutables y perfectos, con la tierra como centro del universo, y todos los cuerpos celestiales rotando alrededor de ésta. Las ideas de Aristóteles también permeaban la iglesia, pues Tomás de Aquino,uno de los doctores de la iglesia, había traducido algunos de sus libros directamente al Latín en Constantinopla.

Sin embargo, Galileo era de un espíritu independiente, libre, quizás heredado de la educación de su padre, y podía ver la absurdidad de cualquier afirmación carente de argumento, basada solamente en el peso de la autoridad. En Pisa, como en otras universidades europeas, existía gran rigidez e inercia mental.

Galileo fue de los primeros en usar experimentos para el estudio de los cuerpos en movimiento. Descubre así la ley de isocronismo (igual tiempo) para oscilaciones pequeñas en péndulos.

De Pisa, se mueve Galileo a la universidad de Padúa, protegida por la república de Venecia. Padúa ya era famosa por las disecciones de anatomía del profesor belga Andreas Vesalius. En Padúa también conoce a otros médicos de nombre: el embriólogo Hieronymus Fabricius, y Sanctorius, quien introduce mediciones en medicina.

En Venecia conoce a Giovanni Francesco Sagredo, noble, rico y extremadamente cultivado en varias ramas de la ciencia, quien se convirtiera en uno de sus mejores amigos.

A Padúa venían estudiantes de muchas nacionalidades, así que Galileo tuvo que enseñar en Latín. Sus clases eran bastante populares, y siempre se llenaban de estudiantes, así que tenía que buscar salones cada vez más grandes. Inclusive viajeros venían a escuchar sus clases.

 Galileo estaba familiarizado con las ideas helio-céntricas (los planetas girando alrededor del sol) que Copérnico había expuesto en su libro De Revolutionibus. También es Galileo contemporáneo del astrónomo alemán Johannes Kepler, quien le dio copia de sus libros. En Mysterium Cosmographicum, apoya el punto de vista helio-céntrico de Copérnico; En Harmonices Mundi describe el movimiento de los planetas. Sin embargo, Galileo nunca leyó sus libros por estar llenos de disquisiciones metafísicas.


En Octubre de 1604, explota una estrella (supernova), y Galileo decide estudiarla con un telescopio. Esta fue su primera observación astronómica, y el inicio de una larga carrera.

En 1609, Hans Lippershey construye un magnificador que usa varias lentes. Pronto Galileo razona que solamente esto es posible usando un mínimo de dos lentes, una lente cóncava y otra convexa (refractor), y se da a la tarea de construir varios telescopios, para aplicarlos a sus observaciones astronómicas.  


 Con el telescopio pudo Galileo observar que la via Láctea no es una nube, sino millones de estrellas. También pudo ver en detalle las montañas y valles de la Luna. Pronto también descubre Galileo en Jupiter cuatro de sus satélites, y estudia cuidadosamente sus movimientos. Su telescopio, sin embargo, no es lo suficientemente fuerte para lograr descubrirle los anillos a Saturno, así que este privilegio corresponde al astrónomo holandés Christiaan Huygens.


También descubre Galileo las fases de Venus, sirviendo como prueba contundente del sistema de Copérnico (que un planeta puede circular alrededor del sol). Observando el Sol, descubre manchas solares negras (imperfecciones), que se mueven y disuelven, y el sol rota sobre su eje de Oeste hacia el Este. El telescopio ataca al universo Aristotélico desde la raíz. 


La Inquisición católica
fue un mecanismo para proteger su imperio de poder, de ideas que pudieran amenazarlo. En Roma no tardaron en condenar las ideas de Galileo. Las dificultades comenzaron por dos frentes:

Por un lado, las discusiones con el padre jesuíta Christoph Scheiner sobre la naturaleza y movimiento de las manchas solares. En su carta Galileo endorsa abiertamente al sistema de Copérnico como realidad, no como mera hipótesis.

En su "Carta a la Gran Duquesa Cristina [di Lorena]" explica con respeto a las escrituras, que un ser humano "no debe sacrificar el uso de los sentidos, la razón y el intelecto para obtener conocimiento".

La Iglesia ataca a Galileo por dar soporte al sistema de Copérnico. Sin embargo, nadie condena el libro De Revolutionibus de Copérnico mismo, porque había sido presentado como una hipótesis matemática. El "pecado" de Galileo era que la Creación de Dios se podía observar e interpretar sin la ayuda de la Escritura o religión.

En el verano de 1618 aparecen tres cometas en el cielo. El padre jesuíta Orazio Grassi los cita como prueba contra la doctrina de Copérnico. Galileo no se puede quedar callado y escribe Il Saggiatore,(1623) una de las mejores polémicas escritas en italiano. En ella Galileo critica la forma de pensar de los jesuítas: el conflicto entre la autoridad, y la libertad intelectual de la ciencia.

En su Dialogo sopra i due massimi sistemi del mondo, Galileo presenta un diálogo entre tres individuos: Salvati (el científico, la voz de Galileo), Sagredo (el hombre de la calle, cultivado e interesado en la ciencia), y Simplicio (el filósofo aristotélico, de mente sencilla). En este libro presenta Galileo los resultados de 40 años de observaciones científicas. La batalla intelectual entre Salvati y Simplicio. [En ese libro también presenta Galileo su explicación sobre las mareas, que ahora se considera erronea].

A la edad de 70 años, la Inquisición condena a Galileo a prisión en su propia casa y proscribe sus libros. Se ve obligado a rechazar la doctrina de Copérnico, por escrito, aunque verbalmente sigue afirmando que la tierra "se mueve".

Su último libro es Discorsi e Dimostrazioni Matematiche, intorno a due nuove scienze, popularmente conocido como "Dos Nuevas Ciencias", publicado en 1638 en Holanda, fuera de la jurisdicción de la Inquisición. En este libro discute el movimiento de objetos, la aceleración de cuerpos en caída libre, y la medida del tiempo. Los hombres de ciencia consideran este libro como una gran contribución a la física, preparando y anticipando el camino para el trabajo de Newton.

[En Octubre de 1992, 376 años después, la iglesia Católica y el Papa Juan Pablo II retraen la condena a Galileo, y admiten el error]

Referencias:
Galileo, en la wikipedia
"Galileo and the Scientific Revolution", Laura Fermi, Gilberto Bernardini (Dover, ISBN 0-486-43226-2)
Escuela de Toledo, y las traducciones del Arabe al Latín en el siglo 12
Tomás de Aquino, en la wikipedia
Geometría Euclidiana, en la wikipedia
Telescopio, en la wikipedia
Heliocentrismo, en la wikipedia
"Galileo and the Catholic Church"