lunes, 7 de diciembre de 2009

La Corporación

Los graduados de la universidad, salen a buscar trabajo, y les han hecho creer que trabajar para compañías, o corporaciones, es una cosa honorable. El sistema educativo fue diseñado para "socializarnos", es decir, para convertirnos en un engranaje más del sistema. La verdad es que la historia de las compañías es una historia bien nefasta. 

 Para entender el origen de las compañías, debemos remontarnos a antes de la revolución industrial. En el siglo XVII, Inglaterra empieza su imperio después de derrotar a la armada española. Sigue su expansión con el dominio de la India. Su dominio se logra por medio de una "compañía", que era una mezcla de avaros empresarios, ayudados por mercenarios a sueldo, la "British East India Company".

Por esa época en la región de Bengala (hoy Bangladesh) existía un próspero negocio textil. Los británicos (queriendo promover sus telares en Manchester) logran estrangular la región, acabar con el negocio, y como consecuencia, poco después, más de 10 millones de personas pierden la vida en la hambruna de 1770 ... esto es equivalente a genocidio.  

 Después de haber dominado a Bengala y a la India, en el siglo XVIII, se dedican los británicos a acabar con el buen negocio de la porcelana, el té y la seda en la China. Los productos chinos eran necesitados y apreciados en Europa; sin embargo, China no necesitaba importar productos europeos. Para desestabilizar a los chinos, los británicos (y otros países europeos) empiezan a negociar con opio, y envician a la población de la región. Este episodio desemboca en la "guerra del opio" (siglo 19), donde los británicos terminan controlando la región de Cantón (Guandong), que le arrebatan a la China.

Asi se forjó el Imperio Británico, que crece de la mano de mercaderes, piratas, y mercenarios. El penúltimo ataque del imperio fue en 1982 cuando arrebatan las islas Malvinas a Argentina (con la ayuda de mercenarios, los gurkhas nepaleses). Por supuesto, tenían el ojo puesto en los recursos de la Antártida. Ya el imperio sucumbió y todas sus colonias lograron independencia.  

 Como bien dice el profesor Chomsky, no es que los anglosajones hayan sido una raza superior, sino simplemente que fueron los más eficaces en matar a otros. Siguen perfeccionando y enriqueciéndose en el negocio.

Hoy arrebatan los yacimientos de petróleo a Iraq, y los yacimientos de gas a Afganistán. Mientras tanto, fomentan inestabilidades y vicios en América Latina, empiezan a poner bases militares en las selvas colombianas, y se preparan para llevarse sus riquezas naturales. Claro, los gobiernos locales son sus cómplices, y reciben como pago una parte del botín. 


 
El profesor de leyes en la universidad de British Columbia (Canadá), Joel Bakan, nos explica que como institución legal, la corporación tiene una sola meta, y esta es la de generar ganancias para sus accionistas, sin ninguna obligación moral o legal hacia la salud de sus trabajadores, ni al medio ambiente, ni al bienestar de la sociedad.

Las corporaciones han logrado controlar gobiernos, promover soluciones de "mercado libre", en prácticamente todas las áreas de actividad humana. Dominan la competencia, y el interés propio, mientras que otros aspectos de la naturaleza humana, tales como creatividad, empatía, y la habilidad de vivir en armonía con la naturaleza, se suprimen, y hasta se ridiculizan.

El profesor Bakan cree que este orden ideológico no puede durar demasiado, y que la gente debería ofrecer resistencia para crear un balance y revivir los valores de la democracia, la justicia social, la igualdad, y la compasión.

El carácter de las corporaciones es psicópata, patológico, "demoníaco" (dirían los religiosos).

Dice Bakan, además, que "las corporaciones están diseñadas para externalizar sus costos." Es decir, están "programadas deliberadamente, de hecho, obligadas legalmente, a externalizar costos sin ninguna consideración por el daño que puedan causar a la gente, a las comunidades, y al medio ambiente.  
Todo costo que pueda descargárselo a otro, resulta en beneficio y es la ruta directa hacia las ganancias." (pp. 72-73) Esto muestra cómo se polucionan los ríos, se destruye el medio ambiente, y la gente se coloca bajo servidumbre por las corporaciones insaciables por lucro.

 ¿Recordáis el caso de Exxon Valdez en Alaska? Uno transportador de petróleo dejó escapar miles de barriles de crudo sobre el mar, polucionando playas y aguas, en 1989. Por más de 5 años destruyó la población natural de salmón (y otros peces), y arruinó la vida de varios pueblos de pescadores. 20 años después, todavía se niegan a pagar por los daños, 9 billones de dólares, y repetidas veces han ido a la corte a tratar de reducir la sentencia.

Las corporaciones ejercen control sobre los gobiernos, por medio del sistema de "lobbying" ("cabildeo"). Destinan millones a promover las campañas políticas de los candidatos electorales, y éstos quedan comprometidos a corresponder en favores, si son elegidos.

Lo que se requiere es enviar a políticos y a CEOs a la cárcel, cambiar las constituciones, y el sistema. Pero puesto que ellos tienen la ley y las fuerzas armadas a su favor, se requerirán revoluciones para lograr este objetivo; y mientras tanto, surgirán hiper-conflictos, vertiendo mucha sangre en el proceso.


Afortunadamente, ya el imperio anglo-americano ha llegado a su fin. Así que queda en manos del siguiente imperio policéntrico, el hiper-imperio (el G20), decidir si continúa o no, con el mismo paradigma destructivo anterior, el "paradigma de la muerte", o si empieza a cambiar, a poner sus esfuerzos en el desarrollo de tecnologías limpias, y en la construcción de un mundo más equitativo para todos, el "paradigma de la vida". Por el momento no ha cambiado nada, pero ... ¿Estaremos listos para la transición de imperio a comunidad? ... el tiempo lo dirá. 

Referencias:

"Gangs of America", Ted Nace (libro en Amazon)
"Gangs of America", Ted Nace (libro en linea)
"The Corporation: The Pathological Pursuit of Profit and Power", Joel Bakan (libro en Amazon)
"The Corporation", Jennifer Abbot y Mark Achbar (DVD en Amazon)
"The Corporation", documental en YouTube
"When Corporations Rule the World", David C Korten
"The Post-Corporate World: Life After Capitalism", David C Korten
"Criticism of Corporations", en la wikipedia
"Imperialism in Asia", artículo en la wikipedia
"La Corporación", documental en línea (a 3 partes)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Dieguín, los musulmanes extendieron sus conocimientos con sus "guerras santas" (en eso no había mucha diferencia con los romanos)y aunque es verdad que aprovecharon la ciencia de los griegos, resulta que estos a su vez lo habían hecho de los egipcios y los persas, y estos, de los antiguos pueblos de Mesopotamia: asirios, caldeos, sumerios, etc. Algo común en todos ellos: eran semitas ó tenían nexos con semitas. Conclusión, las civilizaciones nacieron de estos pueblos de la península arábiga y del medio oriente, siendo los pueblos que propagaron el islam un eslabón más de la cadena. Ahora, no creas que todo lo que era Islam era bueno. Los almohades hicieron estragos: Averroes, Maimónides y muchos otros sabios tuvieron que huir de España perseguidos por los fanáticos. Lo de siempre y no cambiamos. Seguimos igual ó peor con los fanáticos que acabarán con el planeta, sea de la religión ó partido político al que pertenezcan. Todos son bárbaros. Las ansias de poder nos destruirán. Como dice Obama: "sin guerra no hay paz", ...la paz de los sepulcros!!! Un saludo, Jaime.

Anónimo dijo...

Hola Diegus, no es mi intención convertirme en un caza-gazapos de tús escritos que me entretienen un montón, pero si te recomiendo que te ajustes más a la realidad. Reino Unido no le quitó las Malvinas a la Argentina en 1983. Lo hicieron hace casi 200 años. Es una justa reclamación que sean argentinas, pero otra cosa es que sea reinvindicada mediante la fuerza como hicieron los militrunchos argentinos para despistar las matanzas y robos que realizaban en su país. Las compañías comerciales comenzaron mucho antes con la liga hanseática, si es que no nos remontamos a fenicios en el Mediterráneo ó a árabes con su famosa ruta de la seda. ¿Sabes que la armada invencible nunca fué vencida? Pues ahí tienes otra que los ingleses (Ahh, la pérfida Albión) nos han metido. Felicidades. Jaime.